3 feb 2018
29 ene 2018
188° Pasaje
En estas horas, otro despertar acontece en mí ante el espejo. Ese otro que me deja absorto, no me desnuda, no me interpela, no me arrastra ni enamora, solo me invita a caminar el jardín frío del corazón. Me saca del lugar de la palabra. Me extrae la lengua como danza balinesa. Es un semidiós inundado por dudas, temores y afán. Es semidiós porque es terrible y su condición humana es terrible. Su sangre es tibia. Lo ve.
Hay que despachar cuerpos y corazones como si fuese el repartidor de periódicos. No con la acción de entrega, sino con la acción de expulsión, de abandono. Me harta la sombra que vive de mi Luz. Me harta ese cuerpo asombrado que vive de mí y luego me inculpa por mis errores. Yerro, sí. Pero vives de mí. De la fuente. Hay un triángulo que traes, cobarde. No seré quién habite tu estrategia de supervivencia, tu estratagema darmática.
Habitar la soledad implica encuentro con el ego y el espejo. Es la preparación al encuentro con el sensei y del mago, la vestidura y la investidura, portar la katana y el báculo luego del entrenamiento necesario. Es la presentación del terreno de guerra, pensar que se está en ella, cuando agotado y destruido ya, cuando arrojado se yace en el suelo, cuando reinan la deshonra y la confusión, ahí inicia la preparación de la investidura para la guerra. Ese irremediable encuentro con el ego y el espejo. Diez años de mi andar para comprender esto. Gracias, José Miguel.
Sus nombres y sus acciones son señales cósmicas; sagradas o profanas, o ambas, pero cósmicas en el fondo de esto. La dicotomía occidental me harta, me hartó y me hartará. No pretendo elegir entre uno y otro, entre la "certeza" engañosa de quién todo lo sabe y la "certeza" arrogante de quién todo lo pretende. El espejo interviene deus ex machina ante el cuerpo adolorido para agudizar su pesar al encuentro con la Luz que nos habita. Si no, qué entonces.
Es necesario el si no, Odiseo.
7 ene 2018
187° Pasaje
4 ene 2018
186° Pasaje
Anunciación de un No País
Quinto misterio
Negarse
Decirse no puedo
Desconocerse
Humedecer el espejo
Desdibujarse
Marearse de tanto pensar
Perder el filo
De la idea
De la cosa
Del trazo
Negarse
Asustarse
Engullirse
Oscurecerse
Negarse
Eso
Se habita.
31 dic 2017
185° Pasaje
Cuarto misterio
hedemos a error histórico no digerido
eructo social incomprendido
hipo de andares económicos
el cuerpo no lo hemos revisado desde que explotó ese tierrero negro
nos da asco reconocer que hemos perdido
el sentido, el orgullo y el predicado
casi casi, hace un siglo
el negrero se nos sale por los poros cuando falla la tasa bursátil del petróleo
el culo expresivo de la faja petrolífera
no ha cesado desde su primer martilleo penetrante
son cacofónicos nuestros errores históricos
escalofríos da la ignorancia y el olvido
/sin olvidar que el olvido es una ignorancia política.
queremos que se apiaden de nosotros
víctimas históricas de la negrura espesa
hedemos a dramatismo de melodrama
gemido incesante porque el hipo no para
para no hipo el porque incesante gemido
melodrama de dramatismo a hedemos
espesa negrura la de históricas víctimas
nosotros de apiaden se que queremos
el espejo de la lengua, de la psique, del espesor que no queremos mirar
culpar al otro tiene mayor ventaja que sostener mi responsabilidad en el tiempo
y en la historia
en la acción dramática de nuestros tiempos
el espejo del culo del diablo del sangrero del negrero de la deuda de la arrogancia
en fin
masoquismo de nuestro "error"
28 dic 2017
184° Pasaje
Tercer misterio
bastas soledades inundan las almas del país. Bueno, las almas del país se encuentran con sus soledades.
miserias
posiblemente un diálogo necesario de las almas consigo mismas.
este país de débiles, desnutridos, faltos y doloros
país de ausentes
los hombres de este país tienen miedo, les falta cobijo
temerosos piden nalgadas, cuando saben que duelen
el musiú de la esquina sabe que la plaza ya no vende más cuerpos
la cosa está cara, está difícil
se es soledad
se está en soledad, parece un ejercicio político, civilitas, ahí
ahí
donde los hombres caen en vértigo
donde ellos se ponen en duda
donde el ego se apodera de sus deseos
donde quieren preñar la vida de deseos
ahí en ese lugar de soledades y miedos
de reconocer lo que se es
lo que se está olvidando ser
para abrir paso a la bestia
domesticada
ese misterio que somos
faltos y nalgueados
23 dic 2017
183° Pasaje
País de Trofeos
Segundo misterio
Aquí los hombres nos place mostrar, enunciar, decir, cuántos trofeos nos hemos comido, apropiado, ultrajado, poseído.
Ese hombre aquel es mío, esa mujer es mía, cualquier hueco es trinchera, aquel ojete, ese culo es mío, mi jeva, mi jevo. Mi cosa.
Cuando niegas, te niegas, rechazas, simplemente eres libre de decir no, respetuoso y libre, pues la avalancha del castigo ensombrece vuestra existencia. Esto traspasa cualquier cuerpo y subjetividad, tanto de quien se niega como de quien ensombrece la vida de otro.
Al punto nuestro, nosotros, los hombres que elegimos hombres, elegimos trofeos. Los lucimos. Los juntamos, los sumamos, los atrapamos en recuerdos, en objetos, lo hacemos cosas. Y ese país somos. Un país de trofeos.
Ego.
182° Pasaje
País del rosado
Primer misterio
De aquel terraplén en el que los hombres huyen del rosado
en el que las personas imponen tonos y colores de piel ajuro y obligao
rosado es el terraplén de los que no pueden llorar y pujan tanto que terminan con cáncer de Colón o Próstata.
A veces afirmo que en ese lugar inhóspito se deposita toda la represión por el rosado.
Este terraplén lleno de cachivaches y corotos es el país del rosado
en el que los hombres mecánicos burlan de lo débil y lo sensible
pero adoran una cana al aire con debilidad y sensibilidad
A veces Lemebel es la Santa Biblia en mi país del rosado.
24 jun 2017
181° Pasaje
La silueta de la psique es el pestaño incesante, que atrapa e inquieta en su movimiento. Nos aborda, nos sostiene, nos incita a revisar meticulosamente su movimiento. No obstante, cuando ese pestañeo adquiere cuerpo, subjetividad y lengua hablada, pues no queda de otra que ser espectador de tal hecho. Suspicaz, por demás.
22 jun 2017
180° Pasaje
Atravesamos. Bueno, atravesé con el maestro Juan Carlos Linares por el umbral de la danza de la Oscuridad. La danza del sí, del ensimismamiento de nuestro temblor corporal. Aprendimos a soltar el patrón y a escuchar atentamente al ego dislocador. Se nos partió la velocidad postmoderna de vivir acelerados. El cuerpo, mi cuerpo, se despertó. El siglo XXI me lo tiene castrado y entumecido. Enfriado y amargado. Me dolía hasta la soledad. Una instancia de la psique indescriptible hasta se manifestaba en incomodidad corporal.
El cuerpo, en definitiva, es una instancia de apelación.
Parte 1
11 jun 2017
179° Pasaje
Hoy significa mi presente en conciencia atenta. Precaución a lo que podría debilitar dado que repite un ciclo vivido y no conveniente. Por lo que, observador a quienes mantienen y promueven una frecuencia semejante a la mía, o a la que me hace sentir en bienestar. Hoy ese compañero de camino guía emocional me indicaba: eres fuente de lo que tienes a tu alrededor; eres lo que haces. Sigo en ese instante perplejo.
26 abr 2017
14 abr 2017
176° Pasaje
San Juan de las 12 lunas es un espacio vital para conectar con la vibración original: cuando a mamá le dieron los dolores de parto, así como las horas previas a la concepción. Es la vuelta al pulso original y a la apertura con el Universo y lo Sagrado.
En este momento estoy trabajando con el maestro Manuel Moreno, tamborero ancestral afrovenezolano, heredero del legado cósmico, la danza en libertad, la danza en su movimiento libre, re-creando las ideas impulsoras de Isadora Duncan y Vaslav Nijinsky. No obstante, la búsqueda con el Maestro ha ido en profundidad, cuántico, nuclear, hemos aproximado el movimiento hacia el inicio: la partícula detonante, la Higgs.
La luna del solsticio pasado pudo lograr una primera comunicación. Ha liberado los mayores miedos y las mayores certezas; es el punto de arranque de la barca. Este viaje ha iniciado. Lo particular, es que inicia con este santo de la penumbra, de la noche, de los lobos, de los cantos de sirena. El santo pescador, el descalzo, el que baila observando hacia la luna llena en su punto más alto.
Esto es un renacer.