12 may 2011
122° Pasaje
A propósito de las revoluciones, las diversidades sexuales y las paradojas sociopolíticas y socioculturales de las minorías.
#NO olvidar #NO hablar #NO exigir #NO protestar #NOesNO
Manifiesto (Hablo por mi diferencia)
por Pedro Lemebel
No soy Pasolini pidiendo explicaciones
No soy Ginsberg expulsado de Cuba
No soy un marica disfrazado de poeta
No necesito disfraz
Aquí está mi cara
Hablo por mi diferencia
Defiendo lo que soy
Y no soy tan raro
Me apesta la injusticia
Y sospecho de esta cueca democrática
Pero no me hable del proletariado
Porque ser pobre y maricón es peor
Hay que ser ácido para soportarlo
Es darle un rodeo a los machitos de la esquina
Es un padre que te odia
Porque al hijo se le dobla la patita
Es tener una madre de manos tajeadas por el cloro
Envejecidas de limpieza
Acunándote de enfermo
Por malas costumbres
Por mala suerte
Como la dictadura
Peor que la dictadura
Porque la dictadura pasa
Y viene la democracia
Y detrasito el socialismo
¿Y entonces?
¿Qué harán con nosotros compañero?
¿Nos amarrarán de las trenzas en fardos
con destino a un sidario cubano?
Nos meterán en algún tren de ninguna parte
Como en el barco del general Ibáñez
Donde aprendimos a nadar
Pero ninguno llegó a la costa
Por eso Valparaíso apagó sus luces rojas
Por eso las casas de caramba
Le brindaron una lágrima negra
A los colizas comidos por las jaibas
Ese año que la Comisión de Derechos Humanos
no recuerda
Por eso compañero le pregunto
¿Existe aún el tren siberiano
de la propaganda reaccionaria?
Ese tren que pasa por sus pupilas
Cuando mi voz se pone demasiado dulce
¿Y usted?
¿Qué hará con ese recuerdo de niños
Pajeándonos y otras cosas
En las vacaciones de Cartagena?
¿El futuro será en blanco y negro?
¿El tiempo en noche y día laboral
sin ambigüedades?
¿No habrá un maricón en alguna esquina
desequilibrando el futuro de su hombre nuevo?
¿Van a dejarnos bordar de pájaros
las banderas de la patria libre?
El fusil se lo dejo a usted
Que tiene la sangre fría
Y no es miedo
El miedo se me fue pasando
De atajar cuchillos
En los sótanos sexuales donde anduve
Y no se sienta agredido
Si le hablo de estas cosas
Y le miro el bulto
No soy hipócrita
¿Acaso las tetas de una mujer
no lo hacen bajar la vista?
¿No cree usted
que solos en la sierra
algo se nos iba a ocurrir?
Aunque después me odie
Por corromper su moral revolucionaria
¿Tiene miedo que se homosexualice la vida?
Y no hablo de meterlo y sacarlo
Y sacarlo y meterlo solamente
Hablo de ternura compañero
Usted no sabe
Cómo cuesta encontrar el amor
En estas condiciones
Usted no sabe
Qué es cargar con esta lepra
La gente guarda las distancias
La gente comprende y dice:
Es marica pero escribe bien
Es marica pero es buen amigo
Súper-buena-onda
Yo no soy buena onda
Yo acepto al mundo
Sin pedirle esa buena onda
Pero igual se ríen
Tengo cicatrices de risas en la espalda
Usted cree que pienso con el poto
Y que al primer parrillazo de la CNI
Lo iba a soltar todo
No sabe que la hombría
Nunca la aprendí en los cuarteles
Mi hombría me la enseñó la noche
Detrás de un poste
Esa hombría de la que usted se jacta
Se la metieron en el regimiento
Un milico asesino
De esos que aún están en el poder
Mi hombría no la recibí del partido
Porque me rechazaron con risitas
Muchas veces
Mi hombría la aprendí participando
En la dura de esos años
Y se rieron de mi voz amariconada
Gritando: Y va a caer, y va a caer
Y aunque usted grita como hombre
No ha conseguido que se vaya
Mi hombría fue la mordaza
No fue ir al estadio
Y agarrarme a combos por el Colo Colo
El fútbol es otra homosexualidad tapada
Como el box, la política y el vino
Mi hombría fue morderme las burlas
Comer rabia para no matar a todo el mundo
Mi hombría es aceptarme diferente
Ser cobarde es mucho más duro
Yo no pongo la otra mejilla
Pongo el culo compañero
Y ésa es mi venganza
Mi hombría espera paciente
Que los machos se hagan viejos
Porque a esta altura del partido
La izquierda tranza su culo lacio
En el parlamento
Mi hombría fue difícil
Por eso a este tren no me subo
Sin saber dónde va
Yo no voy a cambiar por el marxismo
Que me rechazó tantas veces
No necesito cambiar
Soy más subversivo que usted
No voy a cambiar solamente
Porque los pobres y los ricos
A otro perro con ese hueso
Tampoco porque el capitalismo es injusto
En Nueva York los maricas se besan en la calle
Pero esa parte se la dejo a usted
Que tanto le interesa
Que la revolución no se pudra del todo
A usted le doy este mensaje
Y no es por mí
Yo estoy viejo
Y su utopía es para las generaciones futuras
Hay tantos niños que van a nacer
Con una alíta rota
Y yo quiero que vuelen compañero
Que su revolución
Les dé un pedazo de cielo rojo
Para que puedan volar.
NOTA:
Este texto fue leído como intervención en un acto político de la izquierda en septiembre de 1986, en Santiago de Chile.
4 may 2011
121° Pasaje
El mismísimo punto central neuronal e intestinal de la sociedad, lo podríamos dividir en dos, los seres del closet y lo seres del corsé, unos y unas para allá, y otros y otras para allá. No puestos en enfrentamiento, no puestos en lucha, no puestos en consenso, no puestos en la mera dinámica, solo puestos ahí, como los puestos del bus.
Unxs en el proceso de los closets: el closet de las golosinas, el closet de la envidia, el closet erótico, el closet empresarial, el closet sexual, el closet lúdico, el closet del enviciadx, el closet de lxs radicales, el closet de lxs conservadorxs. Otrxs en el proceso de los corsé: el corsé de la flacura, el corsé de la gordura, el corsé del libre pensamiento, el corsé del cerrado pensamiento, el corsé de los deseos, el corsé de la libre sexualidad, el corsé del libertinaje. Un par de bloques adjetivizantes, castrantes, y extrañamente liberadores y categorizadores; sí, es polémico que una categoría que adjetiviza y, a la vez, castra y libera. Libera para castrar y castra para liberar.
La sociedad baila entre el closet y el corsé, y vaya cuando se atreven ciertos sectores en ser versátiles, es decir, de un closet al corsé (y viceversa) corriendo el costo de la complejidad (de su ser). El asunto sináptico es el veloz momento cuando un closet y un corsé se identifica, sintomatiza y estigmatiza con algún sentimiento y/o sensación. Cuando el closet se saborea a soledad, cuando el corsé se saborea a belleza impuesta, a orgasmo fingido, a amor obligado. Cuando el closet se saborea a mango podrido, a durazno reseco, a flor artificial. Cuando el corsé es una sonrisa falsa y una palmada en una nalga. Estar entre estos closets y estos corsé no es tarea fácil, es una versatilidad compleja, cínica y autohipócrita.
1 may 2011
120° Pasaje
21 abr 2011
119° Pasaje
Sentirse vacío es sentirse lleno de sentimientos, estar repleto hasta las costillas de sentimientos que no sabes darle nombre ni figura. Incomoda encontrarse así. Incomoda tanto que te saturas de un gran “no sé” silencioso retenido en la boca. Los labios quieren presionar fresas repletas de polvo azucarado. Incomoda la sensación. Sentirse así es sentirse atado a algo que sencillamente no tiene cuerpo, pero respira, tiene pasaporte y a veces, sonríe. Sentirse así es particularmente detestable, pero después que termine esta oración será placentero. No sé es lo que se repite dentro de la faringe y no se atreve a salir. No quiero morderte, solo observar esa mirada que tanto miente y tanto insinúa frialdad. Los dientes son sumisos ante los deseos de los labios, son obedientes, cachorros. Sentirse así es sentirse vacío. Es sentirse falto de muerte.
15 abr 2011
118° Pasaje
El teatro es uno de los más expresivos y útiles instrumentos para la educación de un país y el barómetro que marca su grandeza o su descenso. Un teatro sensible y bien orientado en todas sus ramas, desde la tragedia al vodevil, puede cambiar en pocos años la sensibilidad de un pueblo; y un teatro destrozado, donde las pezuñas sustituyen a las alas, puede achabacanar a una nación entera.
Federico García Lorca
Pd.: Paul Collado fue quien me llevó a Lorca...21 mar 2011
117° Pasaje
Charles Bukowski
Pd.: A propósito de ti y tus falsos halagos, mi querida sociedad tecnificada.
15 mar 2011
116° Pasaje
Fue en una sola vista. En un solo vistazo, diría un venezolanx. Con tan solo un click, esa pantalla cubierta por su rostro, su forma, su mirada, ese ángulo de mirar, supe que volvía a ese momento cuando el profe de danza me veía; ya ni recuerdo si para regañarme o por el simple hecho de decirme: aléjate de este mundo, loco. Así es como se me despertó el no-sé-qué de su foto, de la sinceridad de su momento, de esa foto. Eres de esos chicos a los que hay contemplar por largo rato, atenerse a las consecuencias de un desvarío o de un complicado suspiro, e importante, pero de último, el no mirarte como poesía sino como hombre. Porque esa poesía te pertenece a ti en cuanto respiras y en cuanto vaivén andas. Así, me lo dijiste en tu foto.
No me valieron los 140 caracteres de un tweet público, ni menos los 140 caracteres de un tweet privado. Me valió esa mirada para escribir y no escribir, intentar escribir, y hacerme la idea que estoy escribiendo. Pero al grano. Esa foto, ¡vaya que dice mucho de ti! Es un encuentro de tanto tiempo en ti, es un reencuentro con ése que vuelves a ver, a tú. Como quién dice por ahí: esa foto es sinceridad, esa mirada es el alma. No me atrevo a completar la frase, porque me separan decenas de países y cientos de climas. E insisto, al grano. Entre canas y ojos con vida propia a la vida tuya, es una foto que solamente la celebra quienes celebran tu victoria: esa alegría silente de labios cerrados, la quijada relajada y una dualidad en tus ojos, un ojo que anuncia la satisfacción y otro que susurra la permanente lucidez.
Así, me habló tu rostro de ti, dudo que sea una foto espectacular, dudo que sea fantástica, dudo que sea única, lo único que no dudo es que ése, quien vi, quien susurro, no seas tú.
Gracias por ese momento, Arato.
Regresando a escribir...
19 ene 2011
18 ene 2011
114° Pasaje
La pesadumbre de tu nombre me ha dejado una maraña de cabellos aún por arreglar. Ando tan, pero tan masculino, que perdí el orden de las cosas como las tenía planificada para esta semana. He pedido la ayuda de varias manos de amigas y conocidos para que esta semana tenga un sentido académico y laboral, porque sentido artístico no tendrá.
No tendrá sentido artístico hasta que no pueda sonreír bien. Bendito accidente de la tristeza. Medio me puedo reír al saludar, y de vaina. No lo deseo a nadie que viva un accidente de la tristeza, porque siempre saldrán tórtolos heridos en silencio y confundidos. Tengo el páncreas entristecido y me veo pálido por falta de azúcar. Ni hablar de la espalda. No me duele, me arde.
Tomo un vaso de agua y te veo por encima de mi nariz. No puedo hacer nada con esto. O sí, pero no quiero incomodar más tu tiempo, de lo que ya incomodo con mi silencio. Me está creciendo la barba y recuerdo la tuya. Esa que nunca se oculta. Esa que acompaña la voz. Esa que viene con el friíto de un martes de Caracas. Silencio, ya vamos para una semana.
Flores quiero debajo de mi espalda, como sábana ópaca, turbia y seductora. Flores que sepan abrazar cuando estoy a punto de dormir. Sí, esas flores que trajiste.
Y así, a los pocos minutos, me dormía con mi biberón, sí, los poemas de Rimbaud.
16 ene 2011
113° Pasaje
Comencé el medio día con una tensa -pero victoriosa- conversación con mamá sobre la relación de la beauvoireana con su artista. Esto fue un presagio y no lo supe ver. Mamá es un ogro. Mamá parece querer convertirse en un monstruo. Míticamente, no la dejaré. Ahora bien, volviendo al presagio, supe que algo pasaba. Llegando a la habitación, lo olí. Aquel teléfono móvil se purgaba de mensajes presagiadores de una confunsión.
Él, el señorito, tenso, musculosamente tenso, aguardando con una leve y extraña "sonrisa", peleó conmigo la deuda que no me correspondía. A lo mejor, sí. A lo mejor que menos de un sí. Pero fue así, peleamos, peleamos, discutimos, exposiciones de motivos y huidas en silencio. Odié su partida en silencio. Sí, detesto la huida masculina en silencio. Sí, detesto el perfume masculino cuando se va sin mi permiso.
A todas cuentas, por ende, en resumen, escojan una de las anteriores. Estuve halándome hasta la sonrisa para comprender, pero no comprendía, me agarró fuera de base y me eliminaron del Round Robin. A fin de cuentas, quería ver tu sonrisa otra vez, olerte a 30cm y seguir escuchando la rima de tu voz, una rima muy masculina por cierto. Pero ese Round Robin me lo perdí.
No he dormido, no por ti, sino en parte por ti. Esto debido a que la otra parte se la lleva la compu y los libros que leo para la guía turística de mi trabajo de grado de la universidad. Llevo las mismas 18 horas de desvelo de siempre, con la diferencia que éstas son distintas. Tienen sabor a ti. Tiene el sabor del desorden y de la confunsión de una buena pieza dadá.
Esto es una vuelta, lo sé. Dadá o no sea Dadá, es una vuelta. Han pasado las horas y me siento en la misma posición de incertidumbre en que nos dejamos. Ya va a amanecer a las 5 con 30, hora de Venezuela. El reloj-clocloc de papá ya sonó. Apenas lo escuché con mis oídos inflamados, con mis ansias de té y con las densas montañas de libros ocultando mi ingenuidad.
No soy víctima, pero aposté a un encuentro que no tiene precio.
Sí, AF. Para ti.
6 ene 2011
112° Pasaje
Pd.: tweet #2666.
111° Pasaje
Pd.: tweet #2664.
4 ene 2011
110° Pasaje
Jorge Bucay