14 abr. 2017

176° Pasaje

San Juan

San Juan de las 12 lunas es un espacio vital para conectar con la vibración original: cuando a mamá le dieron los dolores de parto, así como las horas previas a la concepción. Es la vuelta al pulso original y a la apertura con el Universo y lo Sagrado.

En este momento estoy trabajando con el maestro Manuel Moreno, tamborero ancestral afrovenezolano, heredero del legado cósmico, la danza en libertad, la danza en su movimiento libre, re-creando las ideas impulsoras de Isadora Duncan y Vaslav Nijinsky. No obstante, la búsqueda con el Maestro ha ido en profundidad, cuántico, nuclear, hemos aproximado el movimiento hacia el inicio: la partícula detonante, la Higgs.

La luna del solsticio pasado pudo lograr una primera comunicación. Ha liberado los mayores miedos y las mayores certezas; es el punto de arranque de la barca. Este viaje ha iniciado. Lo particular, es que inicia con este santo de la penumbra, de la noche, de los lobos, de los cantos de sirena. El santo pescador, el descalzo, el que baila observando hacia la luna llena en su punto más alto.

Esto es un renacer.

175° Pasaje

A veces nos complicamos el vivir aguantando las cosas y las palabras debajo de la garganta, en vez de decirlas aunque hagan lo que hagan por efecto; daño, transformación, decisiones, varios.

Aguantar los misterios, secretos y miedos nos hace evidentes. Uno, solo espera sentado, con paciencia, a que esa boca pronuncie lo que ahí aguarda.

11 abr. 2017

174° Pasaje

Me encuentro en esta etapa del sendero en el que me acompañan maestros de Luz y maestros de Energía. Cada uno y cada una desde su corriente de río, desde su bosque, pensamiento, acción y sentir. Todos coinciden en que el propósito es aprender a amar más.

Shrii Shrii Anandamurti me enseña una danza maravillosa para sanar y me sonríe para recibirme; Krishnamurti ya llevamos semanas caminando por las calles y los parques a cielo abierto preguntándome qué es el amor, qué es la soledad, qué es la mente y otras tantas instancias más; Chopra me despierta para iniciar este camino del mago con consciencia, hay un poder, es sencillo y pluriversal e infinito; definitivamente, la lección y el diálogo más fuerte y revitalizador del alma lo he tenido con Krishna, el señor bendito, a través del Canto del Señor, no hay explicación para algo que es solo manifestación física, cuántica y anscestral; cada llamado de Daisaku Ikeda es profundo para fortalecer y serenar el sensei que soy, guerrero con obstáculos, errores y transformaciones, junto a él, el bendito Buda me empuja con cada Sutra del Loto a la manifestación plena de mi budeidad, mi relación conmigo mismo y en tanto, con todos los tipos de relaciones.

La montaña sigue en mi corazón, la mariposa azul sigue en mi corazón, la danta y las hojas siguen en este corazón que tiene propósito. La montaña tiene su olor, su oración y su tarea espiritual. Es un camino largo y un sendero que empieza de nuevo, esta vez, con consciencia amplia y vibrante.

Gracias, profundamente desde esta mar.

9 abr. 2017

173° Pasaje

Hay cambios que ni entiendo.
Solo generan vacíos,
incertidumbres.
Con taza de café en mano, quisiera preguntarte cómo te fue, cómo te sientes, abrazarte con una sonrisa digital.
Mirarte confidente,
pero solo la intuición me dicta
que pasará el tiempo,
no quiero patadas, ni respuestas a secas.
Hay cambios que ni se entienden
con las distancias.

1 mar. 2017

172° Pasaje

El paso empieza por esta soledad y esta mismidad. Es incierto las respuestas que uno se da a uno mismo. El baile empieza por dentro, acariciando el rostro, reconociendo la sonrisa silenciosa de nuevo. Toca bailar al paso de uno y de nadie más. Toca reír a solas y cuidar a quién regalas lo más preciado. Vuelas en silencio, caminas para meditar, liberas tensiones en un abrazo. Cada quien tiene sus verdades, sus razones y sus aciertos. A veces, toca sacudirse la estupidez de unos cuantos y empezar a quererse. A veces, toca poner un hasta aquí a las cosas, las situaciones y las personas. De eso se trata, de a veces, elegir.

19 feb. 2017

171° Pasaje

Sentir el corazón envuelto y en llamas, es esto lo que me ha traído la vida de ti. El abrazo ardiente que lleva tu sonrisa y tu palabra sensata. Cobijo sereno e infinito. Montañas, dunas, espesura, vuelo de seda libre. El aroma de la vida y del instante que no se describe. Despertar en sí, en la espesura de los pensamientos que ya no pertenecen, del vértigo que no pertenece, de la sonrisa, único hospedaje de paz.

15 feb. 2017

170° Pasaje

Este día nos celebro
Te abrazo infinitamente
Te respiro completamente
Tus ojos tienen llama viva
La justa recta del Universo
nos trae, nos llena
y nos consagra
La pregunta no tiene cabida
qué es esto que sentimos
la plenitud nos aborda
Lee atentamente este vaivén
la sonrisa de los dioses
se nos ha sido otorgada

Abrazo tu cálida alma
regreso a tu sonrisa
vuelves a mi pecho
la certeza entre
estas miradas
Ahí
es este el instante
El abrazo

29 ene. 2017

169° Pasaje

Te llevo dentro, me despertaste
y ahora frente a mí
frente a tu levedad
tanto sonrío y tanto celebro
ante mí ideas claras vienen
para quedarse por su café
emociones embargan recuerdos del presente.
Partimos en este viaje
tomo tu mano
tomo la brújula de tu sonrisa
mi corazón dicta el destino a labrar
la tierra húmeda de tu mirada
marca los instantes
los placeres y los sinrazones.
Abrazo tu alma,
desarma mi sonrisa.

25 dic. 2016

168° Pasaje

Los venenos son letales, silentes. Densos que se meten en la sangre, voraces. Secuaces y discursivos,  multiorgásmicos tántricos.
Los venenos llevan al borde, liquidados por la sinrazón, pero reinados por la densa necesidad de la apetencia.
Así se mueve el veneno, lentamente. Hace daño, quema poco a poco, se mete.
Te hablan al oído, te hacen sudar al solo susurrarte, ese es su estrategia de poder.
Hay sometimiento
No hay duda qué gusta y qué aborrece
Los venenos son buenos.
No hay duda, hay que sostenerlos con
sangre

167° Pasaje

Tu barba y tu risa son mi droga.
Deberían ilegalizar y así encarcelarme de una buena vez en la mazmorra.
Impertinente, fracasado y malcriado me coloco ante la imposibilidad de tenerla.
Carajo. Mil veces demonios. Y mil unas cuantas noches planceteras contemplando tu belleza esquiva. Tratando de hallarle versos a sus bellas formas. Dormitas, yo cincelo palabras a tu piel.
Ese es el acuerdo de este silencio. Te me clavas y simplemente soporto el ardor de saber que estás aún ahí. Respirando vida.
Ese es el acuerdo. Esperar sentado el turno de verte sonreír.
El acuerdo entre mi fracaso y los versos cincelados.

7 sept. 2016

166° Pasaje

Hay soledades incomprensibles. A veces considero que Platón -y su parranda de San Millán- tenía congruencia: hay bellezas incontenibles, se desbordan.

Ese eres tú, buen hombre, dulce joven. Condenado a un devenir de preguntas y respuestas en permanente diálogo. Eso eres. Una bendición y una condena en sí misma, en la raíz.

Es este momento donde trastoco con esa idea helénica del amor entre los amantes como el fin único de búsqueda de la belleza del conocimiento. Conocernos a sí mismos es una terrible y traumática experiencia. Pero la única ruta para lograr el siguiente y tranquilo respiro.

Que dulzura le pones a la existencia. Eres duro contigo mismo, he ahí tu implacable lección conmigo.

Gracias, desde la sierra te saludo.

165° Pasaje

Hay tormentos tan permanentes que se vuelven exquisitos y placenteros. Noches enteras despierto esperando la llegada de cualquier muerto, premonición o idea sobre este andar de curiosidades e investigaciones.

El cuerpo se queda despierto atento a todos los detalles del universo, escuchando como crujen los dioses sobre cada pedazo de tierra. Pasan las horas revisando cada duda que se presenta ante sí. Vasos infinitos de agua aclaran la mente y la decisión.

Estas son mis noches enteras que a veces en casa jamás podrán entender. Menos un dulce compañero, que la vida no ha sabido dar, por ahora, diría alguien por ahí.

Quisiera conciliar el sueño y la certeza. Pero la vida es implacable y solo se puede tomar un camino. Certezas que algún día llegará la hora de tomar la siesta y durar un poco más.

Los libros siguen cayendo solos de la biblioteca.